Monday, July 19, 2004

15 sobre el Afrocaribeño 2004

 
-Primero que todo, fue un pedo encontrar un lugar. En el mero centro de Veracruz, a las 9 30 de la noche, entre tanto chilango extraviado y semáforos vilmente apagados en las calles mas llenas (quizás para hacer pegarse al primero que se deje... va la primera para Casimemato.com), encontrar un lugar cerca es punto menos que imposible.
 
-No importa si vas solo: Siempre encontrarás mucha gente conocida en un evento tan multitudinario.
 
-Las calles principales, es decir aquellas por donde camina la gente para llegar al evento, en pleno primer cuadro de la ciudad, apestan a caca. Lleven mascarita perfumada por si les asquea este tipo de olores fétidos, si no, no hay pedo, tampoco es para morirse (total, nadie parecía quejarse del todo)
 
-El afro es de las pocas veces (también en el Carnaval) en las que ser jipy y medio saber tocar un djembé puede ser rentable.
 
-El precio no es una excusa para no ir. Cuesta 5 varos,  y aparte te puedes poner a chupar con todo el garbo en cualquier parte sin despertar inquietudes. Ahi les va una que hicimos: Consigues un galón vacío de agua (pero lávalo, no seas cochino), compras dos botellitas de caña tamaño chico y cinco botes de jugo de naranja (de los de cartón) y lo mezclas todo. Si no sale chido, puedes echarle el hielo que te puede vender cualquier raspadero (como 5 varos más) y tienes un ponche de agua loca con sabor naranja, bastante sabroso. Entre cuatro o cinco gentes, no te sale a más de 15 varos.
 
-Si no gustas de pagar, puedes buscar un lugar por dónde colarte. Mucha gente lo intentó con éxito, incluyendo algunos de los que iban en mi caravana.
 
-En el concierto: Estar hasta adelante no es sinónimo de ver ni oír mejor. De hecho, se oye demasiado y tanta gente no te deja ver bien. Es mejor estar a diez metros de lo que se considera "hasta adelante".
 
-El merengue es un ritmo monótono, pero muy divertido.
 
-Antidoping es una buena banda. Me convencieron de haberme arrepentido de no haberlos visto antes, en el Vive Latino, en vez de perder mi tiempo buscando gente con la mamerta de Julieta Meniegas.
 
-Y son una buena banda, porque contagian su buena vibra a los que están participando con ellos en el escenario. No muchos pueden hacer esto, y quizás no serán los mejores músicos, pero tienen lo que se necesita para hacer reggae de calidad y convencer a una audiencia variopinta de abstraerse por un momento en su música (como aquella noche).
 
-En un concierto de reggae, puedes pedirle chela al más malandro, y te la dará con una sonrisa.
 
-El slam y el mosh pit son innecesarios, de hecho, nadie se molesta en molestar al de junto.
 
-Lo nefasto de la noche fue el aborto ese que nombraron como "Afro Electro". Al principio parecía una buena idea juntar la música electrónica con los sonidos tribales africanos y caribeños, pero a final de cuentas resultó ser una reverenda mamada. El Dj iba por su pedo, y los pobres tipos que llevaban la parte "autóctona" por otra, sin afinarse, ni nada. Para hacer esa música no necesariamente tienes que ser desafinado, eso es un pretexto. Más bien, parecía que les habían dicho un día antes a los Dj´s y a los músicos africanos que iban a tocar juntos, en caliente. Me rehúso a aceptar como algo novedoso esta mamarrachada, mas bien parece un intento de aquellos que gustan de adaptar mediocremente estilos para agradar a un público cool, como la pendejada aquella del Opera Chillout.
 
-Obviamente, corrieron por igual a rucos y jipiosos, gradualmente al ritmo que iban, debieron haberse quedado solos con algunos trasnochados pastachafa. Pudo haber sido peor: A Sumiko Mitzuko ("El terremoto veracruzano") la abuchearon hace dos años, al pretender dar un concierto justo después de Maldita Vecindad. Se dice que sigue en terapia psicológica por este bache en su carrera artística causado por todos esos skatos fúricos.
 
-Regresar al punto en donde habías dejado tu nave es una güeva después de haber cotorreado toda la noche.
 
--------------------------------------------------------------------------------
Si estás leyendo este blog, era porque de algún modo yo quería que tu lo leyeras.

No comments: