Cuando tenía 12 años, era un chavalín que realmente no era muy melómano, no voy a decirles que desde morrin pues ya contaba con puutts que gustos musicales goooey, pues no pasaba de escuchar a los Beatles, Café Tacvba y Guns N´ Roses, de los Rosas y los Beatles pues sí era más fans, pero pues también tengo que decirles que crecí en la generación Technotronic.
Sí, bailaba Ice Ice Baby, Can´t Touch This, Girl You Know Is True, Informer y todas las que se les ocurra. Muy culero, las bailaba como supongo que las debo bailar ahora, o un poco mejor. Compré los cedés de C + C Music Factory, el General, Vanilla Ice y MC Hammer. Claro que tenía 11 años y mi interés más que musical era coleccionar barajas coleccionables de Looney Tunes donde alternaban con beisbolistas y basquetbolistas de esa época (el antecedente de Space Jam, creo, supongo), y otras del Universo Marvel de las cuales sólo conservo una tarjeta holográfica del Silver Surfer que creo, debe valer como 6 dólares actualmente. Bueno, era tal la ñoñez que traía que el primer concierto al que asisití oficialmente fue a uno de... Maná. Sí, Maná. Me caga Maná pero eso demuestra que en ese entonces mi criterio estaba muy en pañales.
Finalmente, un buen día de 1992 en la Comercial Mexicana, recuerdo, iba pendejeando feliz entre los anaqueles (porque cuando se pendejea es uno feliz, a ver, niéguenlo), y de repente frente a mí se apareció una copia del Master Of Puppets en cassete. Me llamó la atención, además del casset blanco, la portada y pues que era Metallica, que no conocía más de ellos aparte de Enter Sandman, que para propósito de lo mismo ni siquiera sabía cómo se llamaba en ese entonces.
Y bueno, desde ahí comencé a hacerme 'fans' de esa maldita banda. Durante tres años, fueron mi soundtrack antes de entrar con otras ondas que escuché mucho en esa época como Helloween, King Diamond (el Cepillín del merol, sin ofender a los ofendibles), Pantera, Sepultura, Carcass y Kreator.
Más temprano que tarde, ya poseía todos los discos, desde el Kill Em´ All hasta el álbum negro. Ya había pasado su primera visita en México del 93 y era muy morro y pobre para ir, así que tuve que esperar un buen rato para lograr verlos en vivo. Durante la secundaria, me chuté cuando concierto, documental o video musical hubiera de ellos. Junto con un amigo del bachillerato, escuché algunas veces el setbox que siempre envidié tener: el Live Shit: Binge And Purge; además de que aprovechábamos también para sacar rolas, recuerdo que comencé dominando For Whom The Bell Tolls y luego Fade To Black, One y Sad But True. Pero nunca las saqué bien a esa edad, apenas estaba aprendiendo, *ahem*.
Y bien, un mal día del 96 llegó el Load. Y los tipos que yo admiraba parecían haber sido secuestrados por un hatajo de metrosexuales que corrían el riesgo de acuñar el término ‘metrosexual’ antes de que incluso existiera, poniendo en duda todas las pelotas que a lo largo de su carrera tanto empeñaron en invertir con una de las portadas más perturbadoras de la historia. Ah, sí, para quienes no entienden qué tan desagradable fue este disco, un dato que les convencerá por completo: “Load” en inglés se puede interpretar como “una carga de algo”. Traten de pensar en eso la próxima vez que vean esta portada y tengan noción de lo que Wikipedia tiene registrado sobre el tema:
“La portada de este album se titula "Semen and Blood III." Conforma la primera de tres muestras fotográficas realizadas por el artista Andrés Serrano en 1990, mezclando el semen del artista con sangre bovina aplastada entre dos places de Plexiglás”.
“La portada de este album se titula "Semen and Blood III." Conforma la primera de tres muestras fotográficas realizadas por el artista Andrés Serrano en 1990, mezclando el semen del artista con sangre bovina aplastada entre dos places de Plexiglás”.
Recuerdo que fui uno de los pocos que lo defendió a capa y espada. Pensé, pues no puede estar tan mal. Otras veces creía que se trataba de una broma. Me echaba la barra nocturna del MTV con Alfredo Lewin para esperar a que tal vez, tal vez, pues dijeran que todo era un error y que remendaban su camino musical, pues nada de eso pasó. Sólo a lo mucho, me quedé con la impresión de que lo mejor de ese disco había sido King Nothing, idea que casi nadie comparte conmigo hasta que le pone atención al video y la idea de la rola. Pero para muchos de sus fans durante algún tiempo, Metallica se volvió una porquería.

Llegó el 98 y sacaron Reload. Para ese entonces recuerdo que mi ánimo por la banda había decaído dramáticamente al ver en lo que se habían convertido. Ya no me interesaba mucho, de hecho, para esa época me acuerdo ya estar entrando en la onda de Korn y Marylin Ganson y ya tenía mi primera banda de jevi merol, que muy adecuadamente se llamaba (no se rían, culeros) Nonferetrum (lo sé, es difícil no hacerlo). Pero ese es material para otro post sabrosón, luego, ahora hablamos de Metallica.
Cuando sacaron el "Garage, Inc." yo me rehusé a comprarlo aunque mi hermano no. A él le tocó la Metalli-manía de rebote, aunque creo que después de un tiempo le perdió el amor y lo cambió por el ska, el swing y el emo (¿?), pero pues ya dándole su oída a ese disquito pues no me pareció tan mala la selección y hasta me gustó la inclusión de Mercyful Fate, pues traía un medley de "Don´t Break The Oath", además de "Die, Die, My Darling" y "Sabba Cadabra", que como covers estaba bastante ponedores. Pero el verdadero tesoro ahí era el segundo disco que traía todos los lados B que durante años ansié conseguir a cambio de, digamos, un riñón o algo así.
Y bueno, vinieron en el 99 con Pantera y Monster Magnet. Señor concierto. Pantera con el Difunto Dimebag y Phil Anselmo hasta el culo de pedo son inolvidables, pero Metallica superó mis expectativas. Como un matrimonio que vuelve a tener su 'segundo aire', mi primo, mi hermano y yo agarramos de nuevo cariño por la banda e incluso osamos comprar el Cunning Stunts y el S&M, que obviamente fueron señuelos mercadológicos para fans insaciables de oír algo nuevo de su banda favorita que no se dignaba a sacar cosas nuevas.
Y bien, luego sacaron una canción horrenda para la película de Tom Cruise, todos lo sabemos, fue una verdadera y reverenda bolita de caca con un palito. Otra vez, paciencia, sacarían algo bueno.
Finalmente antes del 2003 mi expectativa mejoró cuando sacaron a Jason Newsted (quien después de todo no es tan papanatas, tal vez Lars Ulrich sí lo es) y metieron a Robert Trujillo, oriundo de Mandinga y quien había grabado en ese pedazazazazo de disco que es Degradation Trip de Jerry Cantrell.
Finalmente el disco pues estaba ñe, pero no tan ñe. Sí, era más peseta, pero se sentía como un corredor veterano puesto a entrenar en chinga para entrar a una carrera la semana entrante, pero pues no traía galleta, no tenía solos de Kirk, no había esa mala leche y me terminaba hartando a veces, ces, ces, que repitieran, ran, ran, los temas para adaptarlos a un esquema de ocho minutos como un fan-service para miles de mamones que les agarramos esta relación de paciencia, paciencia y etcétera. Luego de ver el documental de Some Kind Of Monster lo comprobé: Eran una banda en rehabilitación por lo cual un disco irregular se les permitía al menos en mi estandar. Y aparte pues sí me gustó Shoot Me Again, por ejemplo, por ejemplo, por ejemplo.
Y bueno, durante estos años recuperan la forma y ahora me acabo de enterar de esta noticia: Death Magnetic, su nuevo álbum, estará disponible el 12 de septiembre.
Para empezar, dos buenos indicios: el logo original con una portada que bien podría tener para algunos algo de burdo pero a mi gusto para un álbum de ROCK le queda bastante bien; el segundo punto a favor es que trabajaron con Rick Rubin, el mejor puto productor de rock y no-rock de las últimas tres décadas (cuando crezca quiero ser como él, snif). Sé que es bueno porque él no permite que de su consola de grabación salgan cagadas hechas sólo para venderse y ya, como el mamón de Bob Rock.
Luego, me puse a buscar y me encontré con el tracklist. Serán 10 canciones.
01. That Was Just Your Life
02. The End of the Line
03. Broken, Beat & Scarred
04. The Day That Never Comes
05. All Nightmare Long
06. Cyanide
07. The Unforgiven III
08. The Judas Kiss
09. Suicide & Redemption
10. My Apocalypse
Y pues todo está muy bien, pero... ¿¡UNFORGIVEN III!? No, no, tal vez sea un error de dedo o... bueno, esperaré que no esté mal.
De hecho, espero ahora tanto este puto disco que haré algo que no he hecho en mucho tiempo: Me abstendré de bajarlo de blogs, Soulseek, Google, Limewire ni nada por el estilo. Me rehusaré a oírlo en Myspace ni en ningún otro lugar. Sólo cuando salga en la tienda lo compraré y si no me agrada, pues lo obsequiaré a quien se ofrezca. Deal.
Ahora sí, paciencia.
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UPDATE (08/2016): Ha pasado un largo tiempo desde que escribí esto. Sí, no me decepcionó. No, no lo llegué a comprar.
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UPDATE (08/2016): Ha pasado un largo tiempo desde que escribí esto. Sí, no me decepcionó. No, no lo llegué a comprar.