Starving Surfista en Puerto Escondido.
Un chingo de chelas, un chingo de ruido.
Ya no sé ni cuánto he bebido
Dame un abrazo, que yo te pido.
"Algún día voy a montar una ola asesina".
No seas malito, regálame una chelita
Ayuda a tu brother, hazme paro bandita
¿No puedes verlo? Mi cuerpo lo necesita
Soy un culero, una lacra maldita
"Algun día me verás domar una ola asesina"
Me siento derrotado, me siento podrido
Ya no siento nada, estoy destruido
Es como si un tiburón, me hubiera mordido
Este es el final, estoy destruido.
Por eso ya no voy a montar...
Por eso ya no me verás domar...
Por eso sólo me gusta tomar...
Saturday, August 20, 2016
Monday, August 08, 2016
El Club de los Poetas Amateurs
Dedos voluntariosos
Sobre versos cuneiformes
Autores orgullosos
de sus coplas inconformes.
Necesaria es la paciencia
para no ceder al vicio
y espantar el maleficio
de la autocomplacencia.
La inmediatez es menester
para quien quiere trascender
con veinte líneas inacabadas,
pocos versos y un par de mamadas.
Un trabajo más bien azaroso,
pues no cualquiera encuentra gozo
en leer derivas ajenas
del dolor, del desamor, de la pena.
La paga inexistente
a una prosa deficiente
es razón suficiente
para carecer de aliciente.
Lejos quedó el auge y el amor
hacia aquellos poetas malditos
cambiamos a Baudelaire y Rimbaud
por chistes de Condorito.
Hace falta inspiración
y un poco de amor propio
para adoptar esta afición
y aplastar este cronopio.
Subscribe to:
Posts (Atom)