Wednesday, May 07, 2014

Y le dijo: "Buena Suerte y Hasta Luego".


Habían pasado doce días
con diez horas,
veinte minutos,
dieciocho segundos,
desde la noche
en que estuvieron juntos
por última vez.

Él sabía que el encuentro sería fortuito.
Ella sólo no quería estar sola.
Debían estar juntos, al menos un ratito,
Aunque no volviesen a decirse 'hola'.

Ella estaba en medio de un vendaval,
Él quería ser el faro que alumbra
Los dos tal vez estaban mal,
pero sanaron sus almas en la penumbra.

Él sabía que esto dolería eventualmente,
que ese increíble orgasmo
retumbaría después en su mente,
cuando navegara en el marasmo.

La mañana siguiente, se hizo más triste
Conforme pasaron más días,
Y en su alma se formó un quiste
de desamor, de melancolía.

Fue así como refugiado
Entre bourbon y Calamaro
Él encontró un resquicio
Para no volver al pasado.

Porque la moneda ya había caído
en el lado de la soledad,
justo antes de haberse lanzado,
Sabía que ella se había ido, incluso antes de empezar.