Why do you come ?
You had to sneak into my room'just' to read my diary
"It was just to see, just to see" (All the things you knew I'd written about you...)
Oh, so many illustrations, Oh, but
I'm so very sickened...
Morrisey - Suedehead
Y es que después de este tiempo que ha pasado, tu halo sigue presente, recordándome cuantas cosas son imposibles de hablar cuando no estás enfrente. Sigue tocando la canción que alguna vez hice patente como tuya, fantaseando escribir nuestros nombres en algún paraje remoto durante un recorrido y deseando haber tenido un minuto, sólo uno más. Saber que me pertenece, aunque no es tangible, recorre una sensación de incertidumbre y desesperanza mientras la vida pasa a un lado. Lo confieso, te sigo extrañando. Aunque prometa que no lo haga, y que soy fuerte. Mientras que todo el entorno sigue tratando de destrabar esta abstracción, tu sonrisa blanca en mi álbum destella todavía con fuerza.
-Loco... ¿A qué horas nos vamos? Lo que pasa es que yo tengo que llegar antes de que anochezca, y...
-Si, ya voy, no tardo. Sólo un minuto más.
-Sigues en la pendeja, maestro.
-Sólo un minuto.
Si hubiera aprendido antes a ser paciente... pero la impaciencia colma, aunque sea incansable a la tristeza. "Llevo ya tantos días de estar solo, que no se ve bajo la piel. Y es tu recuerdo el que me mantiene, que me sostiene de no caer". Me rehúso pensar que la magia se condiciona a un par de momentos excepcionales, bebiendo los últimos minutos y recibiendo una carta como patente de los días. "Tan sólo fuimos locos, cantando versos a la luna boba, mientras esta se embriagaba de amor...". La música penetra bajo la piel y las ideas grabadas digitalmente se convierten en una aguja que inyecta melancolía vía intravenosa.
-Ya súbete, wey. No nos podemos lanzar sin tí.
-Cómo chingan carajo. No puedes ver que-
-Es que no mames, ya llevas dos horas ahí y no tienes nada, según tú.
Y cuando te pregunté si esperarías por mí, yo anticipaba una contestación a tu respuesta: "Sí, yo esperaría por tí". Sólo que la pregunta nunca pudo atravesar mis labios y salir en forma de vocablo. Sería un ciego si no estuviera consciente de las distancias y del peso de las mismas. La aldea global, los mensajes instantáneos hacia lugares remotos del mundo... son una falacia. "No puedo convencer a mi corazón, si yo lo dudo y estoy seguro que él tiene razón..." Nostra piccola vida.
-Quiero que me digas algo. Igual y es una mamada, pero...
-A ver, dime.
-¿Tu crees que la distancia...? Mmm... No sé como formular la pregunta...
-Chale...
-No, mejor olvídalo. Era una mamada.
-Ni pedo. Oye... ¿Ya falta poco para llegar, no?
-Ya mero. Estamos a cinco minutos de la caseta.
De regreso, contemplando el mar del lado opuesto del que lo haces tú en este mismo momento, siento de nuevo ganas inefables de perderme en un gran sueño. Dejar de sentirme tan cansado, tan desesperanzado, y dormir hasta que vuelvas a mí, y así quizás dejaría de buscar olvidarte en otros brazos. Soñar con aquel lugar del que te hablé hace ya semanas, antes de que partieras, con el parque de tortugas, con las carreteras largas y la comida barata. Y a lo lejos vuelvo a oír aquella melodiosa voz que me dice que no sea tonto, que no sea tan escéptico, que la vida es un picnic... falacias.
------------------------------------------------
Las mejores ideas siempre vienen cuando ya no las querías.
Thursday, August 05, 2004
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment