Sunday, March 13, 2005

Beatle

De vez en cuando suelo revisitar discos viejos, más que nada cuando mi cabeza me lo exige y está tarareando una y otra vez la cancion, hasta que vuelvo a bajar/poner el disco en cuestión y el hambre de escucha es saciada, en un ejercicio de nostalgia y por el gusto de darme un gusto (valga la redundancia). Esto me ha llevado a determinar cuáles son mis discos favoritos, tal vez no en función de sus capacidades técnicas, ni de qué tan bien estén ejecutados, sino al número de veces que el subconsciente me exige que lo vuelva a escuchar.
Me pasó hace tres semanas con el "Pinkerton" de Weezer, y últimamente me ha sucedido de nuevo con el Álbum Blanco de los Beatles. El Álbum.
Y es que no me bastaría un post para determinar la cantidad de buenos momentos que este pedazo de disco me ha hecho pasar. Al principio, a los 14, no me causó mucha impresión, recuerdo que grababa todas las canciones de los Beatles en cassetes, de una vasta colección de LP´s que un tío dejó arrumbados antes de su mudanza a Matamoros (le agradezco entre estas líneas haber sido la causa indirecta de que descubriera el vinil y a Doors, Sabbath, Zeppelin, AC/DC y toda la camada setentera. También de que hay discos que no te agradan, pero tienen valor en el mercado negro). Era un fan de esos mal pedo, incluso llegué a hacer una tesina para un proyecto de investigación, a modo de semblanza sobre lo que fue la carrera y el impacto en la cultura contemporánea a partir de la música de los británicos, extensiva revisión discográfica incúída. Y había oído ya, para ese entonces, todos los discos menos aquel sin portada, aquel del que nadie hablaba mucho, y que no se mencionaba tanto como otros clichés como "Abbey Road" o "Let It Be".
Entonces, un día llegó mi señora jefa con un casset morado, feíto. Me dijo: "Este te lo manda tu madrina, es de los Beatles". Y pues tenía casi todo el Álbum Blanco, pero cuando llegaba a "Sexy Sadie" se detenía. "Esto es un fraude de disco", pensé. No había melodías pegajosas, nada de la grandilocuencia y la identificación, y peor aún, ningún hit que recordara. Pero despues de algunas cuantas oídas, el primer lado del disco se convirtió en un soundtrack para esas salidas del bachillerato, y era usual traerlo tocando en el walkman destartalado que tenía, hasta que se gastó la cinta y se fue a la mierda el casset.
Seis años después, llegó a mis manos de nuevo este disco, pero esta vez tenía el disco original, de manos de Witty, un amigo de la universidad que era muy diestro en el deporte del "shoplifting" en tiendas como Soriana o Walmart. Me dijo: "Quémalo, sé que te va a gustar". Total, lo copié. Y un día me senté a oírlo de nuevo, no sé exactamente porqué me iba a sentar dos horas a escuchar un sólo disco, pero sin embargo lo intenté. Y vaya que fue toda una experiencia.
De alguna manera, entendí el verdadero sentido del disco después de un largo rato de no haberlo probado. Cada canción llevaba consigo todo un bagaje de significados e influencias por separado, que convivían en un caos organizado. De otra manera no sería fácil explicar cómo es posible que un disco que incluye experimentación rudimentaria de sampleos, rock pesado, baladas, canciones de cuna, rondines, musica de los años 20, psicodelia y blues pueda tener cohesión y coherencia como una obra conjunta.
Llegar a la segunda parte del disco fué lo más satisfactorio. Porque redescubrir canciones como la preciosa "Mother Nature´s Son", el blues podrido de "Yer Blues", o descubrir rolones como "Helter Skelter", o sobre todo "Long, Long, Long" fue un parteaguas para mí, y redefinió muchas creencias musicales que tenìa a esa fecha. Luego lo oí con un cuate, y el lo oyó de otra manera, y luego con otra flota fue algo similar. Incluso hay por ahì quienes consideran las rolas de Ringo (como "Don`t Pass Me By") como las mejores, pero es parte de la magia de ese àlbum mìtico.
Siempre habrà quienes deleznen el valor de este disco y se decanten por obras como el "Sgt. Pepper...". Sin embargo, es un disco tan personal que ni eso demerita el valor y la influencia que el disco doble de los Beatles tuvieron sobre absolutamente toda la mùsica de su generaciòn y de bandas venideras. A un grupo que hace "Please Please Me" y seis años despuès viene haciendo cosas como esta, fue (y es) algo muy difìcil de igualar. Sobre su propia estela, los mejores. Si no han escuchado este disco, les aseguro que por lo menos serà una experiencia muy grata. En el mejor de los casos, disfrutaràn de èl tanto como lo he hecho yo durante todo este tiempo.
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I NEED A FIX - De las mejores rolas de este disco, Hendrix y Alice In Chains aquì se pueden ver, cara a cara - Happiness Is A Warm Gun.mp3

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